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Avatar de jesus   jesus   23/04/2011 a las 09:24 Valoración: 1
Crucifixiones en la Semana Santa filipina
Foto: 52 Este año el Viernes Santo ha caído en el 22 de Abril, y como todos los años, los católicos de todo el mundo celebran la pasión y resurrección de Jesucristo. Si esto siempre implica celebraciones folclóricas y turistas agolpándose alrededor de fieles, Filipinas, la ciudad de San Fernando y su barrio San Pedro Cutud son los lugares que ganan con holgada ventaja.

Esto es así por las procesiones de penitentes y sobre todo por las crucifixiones de voluntarios que todos los años se celebran aquí.

La tradición de crucificar a penitentes viene de lejos; se dice que fue introducida por unos misioneros españoles en el siglo XVI, y desde entonces se celebran en diversos lugares de la geografía filipina, si bien las más famosas son las celebradas en San Pedro Cutud. La Iglesia Católica no ve con buenos ojos estas prácticas y de hecho, el obispo local, sin llegar a criticarlas abiertamente, mantiene que no cuestiona la buena fe de quienes se crucifican, pero duda de que éstas sean necesarias para obtener el perdón de Dios, desaconsejándolas, y desvinculandose así de la celebración de las mismas.

El hecho es que desde hace ya unos 50 años la Semana Santa filipina llama la atención a nivel mundial por estos hechos, y recibe numerosos turistas debido a ello. Los penitentes, normalmente alegan que se crucifican para pedir perdón a Dios por sus pecados, dar gracias por alguna bendición recibida (como Ruben Enaje, un hombre que salió ileso de una caída de un edificio de 3 pisos, y que con ésta ya van 25 veces), o pedir intercesión por algún familiar enfermo.

La celebración religiosa comienza a primeras horas de la mañana, con penitentes ataviados de diversas maneras, incluso de calle. Algunos de ellos van descalzos de iglesia en iglesia, rezando y postrándose ante alguna imagen. Más avanzada la mañana, se pueden ver por diversas calles largas hileras de personas que se azotan la espalda con una espcie de látigo con palos de madera, salpicando coches, niños y turistas que se han acercado a presenciar el "espectáculo". Algunos niños acompañan la sangrienta procesión con palos y agua; una de cal y otra de arena, que decimos en España. Al paso de la impar procesión, se levanta un olor a sangre, a hierro, que algunos notan. Turistas apostados, o persiguiendo a los penitentes, llevan ya en sus ropas numerosas gotas de sangre. Y empieza a hacer calor.

En el mismo San Pedro Cutud, se celebran al menos tres crucifixiones distintas, con los voluntarios que han sido seleccionados para la cruz, y un ejército de romanos asiáticos. La escena se repite en los distintos lugares de crucifixión: se van narrando los últimos momentos de la Pasión, mientras se escenifican a su vez en un alto a la vista de creyentes y curiosos.

Si bien siempre es debatible y subjetiva la función del dolor y el castigo como medios de trascendencia y expiación, no cabe duda de que es muy difícil que miles de personas dándose latigazos para posteriormente clavar en cruces a algún que otro nazareno, no se convierta en un espectáculo de dudoso gusto, por buena intención que tengan los que participan o organizan dichas celebraciones. Miles de curiosos, morbosos y fotógrafos sedientos de sangre, se aglomeran alrededor de los que unos considerarían santos y otros simplemente lunáticos. A cada movimiento, gesto de dolor, o aullido de los crucificados, suenan miles de disparos enfebrecidos. Algunos se intentan colar como pueden para acceder tan cerca como sea posible (y en los últimos momentos, eso es muy cerca). Alguna mala lengua dice también que los crucificados están pagados por las organizaciones, pues esto siempre atrae turismo (aunque no hay ninguna prueba de ello). Otros años, el "espectáculo" degeneró hasta el límite de que algunos extranjeros se crucificaron para hacer cierta sorna, o como el caso de un actor japonés, para promocionarse. A raíz de eso, a día de hoy las crucifixiones de extranjeros están prohibidas.

Sobre las 2 o 3 del medio día la gente abandona como puede la sobresaturada zona de interés, para descansar un poco antes de las procesiones que se celebran al anochecer. Cantidades ingentes de personas llevan a hombros los pasos o simplemente los acompañan, mientras que un ambiente de sobriedad y rezos contrasta con lo colorido de las imágenes en procesión (y no digamos, con lo espectacular de lo vivido en la mañana). Interminables ríos de creyentes deambulan en familia, portando pequeñas velas en honor del que está por resucitar.

Así se cierra un Viernes Santo en la ciudad de San Fernando. Los niños pequeños van absorviendo el ambiente en que viven hasta el punto de que no es inusual ver pequeñas procesiones con algo de humor macabro, formadas por menores de 12 años (e incluso la mitad de esa edad), con palos y arreándose ligeros latigazos en la espalda. Otros portan el palo de la cruz apoyado sobre los hombros, y los brazos sobre el palo. Ríen, o muestran solemnidad, según cómo y cuándo se mire.

A mí todo esto me deja algunas cuestiones pendientes. Por un lado, no creo que podamos juzgar la moralidad de todo esto sin demadiados miramientos, más bien parece que hay varios actores y circunstancias a tener en cuenta. Sobre los actores, quizás la peor parte nos la llevamos los morbosos que vamos ahí a ver si podemos sacar fotos llenas de sangre. Pero estando acá cerca de Manila, por estas fechas, no dejarse caer y dejar pasar la oportunidad es algo de lo que uno se puede arrepentir. No obstante el mochilero penitente arrastra su pies por el polvo del camino sediento de imagenes, experiencias y culturas distintas. Y esto, casi se lleva la palma (de Semana Santa).

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 #1 Avatar de ibtissem   ibtissem    25/04/2011 a las 02:54
Pues a mi aunque cada cual es libre de hacer con su santo cuerpo lo que le venga en mente, crucificarse me parece una salvajada. Como algunas practicas penitentes del Islam. Como algunos comunicados del Vaticano contra el uso de un plastiquillo que evite contagios, Como largar del Vaticano a bastantes rumanos. No quedamos en que hay unas escrituras y unos valores? Estas practicas son propias de la Edad Media basadas en la religion que es para mi. No en lo relativo a la fe, sino al aparato que lo rodea la gran tomadura de pelo y opio del pueblo. Con todos mis respetos para los creyentes. Al menos que quienes son baluarte de esa fe, sigan las escrituras. Y se apliquen sus dogmas de fe. Por ejemplo, en la pedrastia.

 #2 Avatar de jesus   jesus    25/04/2011 a las 04:58
Buéh, demasiadas cosas a las que responder. en algunas estoy de acuerdo, y en otras sinceramente no (y no soy creyente, pero bueno).

Al menos, te señalo que esto no está aprobado por el Vaticano, ni por la Iglesia local, sino que se ve como algo fuera de lugar y con dejes de circo. Pero tan sólo este punto, también tendría su juguillo.

 #3 Avatar de jesus   jesus    25/04/2011 a las 05:00
Por cierto, veo que la noticia tiene un voto negativo... hay algo que no entiendo: si en un incendio mueren muchas personas, y se relatan los hechos en una noticia, ¿también se va a votar negativamente? xDDD

 #4 Avatar de   Invitado: Francisco    27/04/2011 a las 12:59
Yo creo que estos filipinos están zumbados, pero alla cada uno con lo suyo, no? Interesante web


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