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Avatar de jesus   jesus   27/03/2011 a las 09:19
Ghost in the shell: Innocence
Foto: Ghost in the shell: Innocence

Ya son algunas las películas de anime que se han comentado aquí, y me alegro de incluír ahora ésta. El problema es que según se puede comprobar, hay legiones de fanáticos de esta saga y del mundo de Ghost in the sehll en general, cómic incluídos, y quizás le chirríe a alguien lo que voy a decir.

Que conste, ante todo, que me parece una película interesante, que merece la pena ver (y disfrutar). Una o las veces que hagan falta.

Ficha técnica

Titulo: Ghost in the Shell 2: Innocence (Inosensu: Kôkaku Kidôtai)

Director: Mamoru Oshii

Guión: Mamoru Oshii

Música: Kenji Kawai

Distribuidora: DreamWorks SKG

Fecha de lanzamiento:Septiembre del 2004

Argumento

En un futuro altamente cyberpunk donde los hombres amplían sus capacidades físicas, cerebro y memoria mediante implantes y conexiones cibernéticas, Batou, un hombre que tiene tantos implantes que podría considerarse un cyborg en la práctica,y que es miembro de una unidad especial antiterrorista, investiga un caso sobre varias muñecas de compañía que han cometido suicidio tras matar a sus dueños. Las pistas de la investigación le llevarán a él y a su compañero a enfrentarse con la mafia yakuza, vivir un extraño episodio en la mansión donde se guarece Kim, un Hacker y excompañero suyo del ejército, y finalmente asaltar la fábrica de Locus Solus donde se producen las muñecas, donde además descubrirá el abominable secreto de dichas muñecas.

Además, hay una aparición marginal y a modo de deux ex machina de su antigua compañera de trabajo, la mayor Kusanagi, quien desapareciera en la basta red en la precuela.

Relación con Ghost in the shell

Ghost in the shell, la original del año 1995, fue un auténtico hito en el mundo del manga y del anime. Basada en los cómic manga homónimos, presentan las investigaciones (normalmente erráticas, buscando una cosa y encontrando otra) de un equipo antiterrorista con alto número de miembros cibernéticos. Todas las primeras veces tienen un encanto especial, y eso y la temática y la música, han hecho de esa primera parte una película de auténtico culto para mucha gente.

Ghost in the shell: innocence se centra en uno de los personajes de la película anterior, dándole mayor profundidad. De hecho, este personaje, que por lo visto en los cómics no destaca precisamente por inteligente, nos va a aturullar el cerebro de reflexiones filosóficas, algunas de ellas totalmente inconexas, demostrando así una gran evolución en el corto periodo de tiempo entre una y otra historias. La trama de esta secuela no está relacionada en absoluto con la primera, y así lo hace ver el director y guionista cuando dice que se trata de dos películas totalmente independientes... aunque al final haga aparecer por arte de magia al personaje principal (y fetiche de más de un pajillero adicto al manga) para resolver la acuciante situación final. ¿Es necesario ver la primera? pues no. Pero puede estar bien hacerlo.

Ambas películas están basadas en diversos episodios del maga, si bien es cierto que la primera en varios de ellos, y ésta que nos ocupa se centró en uno cocnreto: Rondó robot.

Los fanáticos de estas películas, suelen dejar por encima la primera, sobre todo al hablar del argumento.

La película en la pantalla

Primero decir que la película es una obra de arte. Me refiero principalmente al sentido estético y a la calidad de la animación y dibujo, en donde se fusionan trabajos tradicionales con modelado en 3D por ordenador, sin que apenas se note. Pero también por la ambientación; la atmósfera de futuro oscuro y decadente, fuértemente cyberpunk, está logradísima, haciendo que uno se meta en la película de manera inmediata. A quien le guste Terminator y sobre todo Blade Runner, le agradará mucho conocer esta película (los fanáticos acérrimos defensores de esta saga, dicen que sí, que tiene que ver, pero que no, que no tiene que ver. Bueno, digamos que la visión de GIS está más influída por la informática, pero que la deuda con Philip K. Dick, es bastante bastante obvia, en cuanto a ambientación y cuestiones filosóficas).

Sin embargo no todo es perfecto. La película me gusta bastante, y antes de escribir esta crítica la he visto varias veces para no dar opiniones en falso (y bueno, por disfrutarla también, no nos vamos a engañar).

El primer problema con el que nos encontramos es el cariz filosófico que se le ha querido dar a la obra. Si bien a mi modo de ver las cosas, es normal y entendible que los personajes de la historia se vean acosados por reflexiones existencialistas sobre la naturaleza del hombre y el mecanicismo, ciertas conversaciones y observaciones quedan bastante forzadas. Si el autor no quiere que el espectador frunza el ceño, no puede meter con calzador frases como la que suelta el jefe del equipo a Batou "Lo que tú crees en entender podría ser sólo una ilusión", y similares. Es cierto que en ese mundo, esos personajes, podrían acostarse y levantarse por la mañana acosados por ese tipo de cuestiones, pero realmente quedan poco naturales ciertas frases, y resultan innecesarias habiendo otros momentos en los que sí encajan mejor.

Además, la densidad en contenido poético filosófico, las citas y las reflexiones de los personajes, pueden tener cierto efecto mareante, cargante, para el espectador. Pero seguramente este sea un efecto buscado pues sirve muy bien para compensar y tapar ciertos agujeros en la trama. Por ejemplo, la trama en sí es súmamente sencilla, se diría que hasta ridícula. Policía solitario que echa de menos a su antigua compañera y jefa, de la que estaba enamorado, ahora comparte trabajo con un compañero humano que no está a su altura. Ocurren ciertos asesinatos, algunos de ellos a personas importantes, y misteriosamente las familias llegan a acuerdos extrajudiciales con la compañía responsable, habiendo algo que huele mal. Otro asesinato más les pone sobre la pista de los yakuza, pero no les parece suficiente. Batou es hackeado (su cerebro electrónico), y concluyen que alguien quiere desacreditar su investigación. Así que Batou de repente ya sabe quién ha sido, el tal Kim, y va a por él. La mayor Kusanagi les ayuda a superer ciertas trampas en la mansión del hacker, y al final se lían a tiros en la fábrica. Aparte de simple, las pistas de la investigación son o flojas o están mal explicadas, por no decir ya de la presunción de culpabilidad del tal Kim. Pero si bombardeas al espectador de teorías mecanicistas sobre la biología, el sentido de la vida, y demás, éste piensa que se trata de una película sumamente inteligente. Algo parecido a lo que pasa con el falaz documental Zeitgeist, que dice muchas cosas, que suenan muy gordas, bombardean con datos malinterpretados o directamente falsos, y mientras su argumento va llegando a conclusiones cuando... en realidad no hay tal argumento. Con la película de Ghost in the Shell: Innocence pasa algo parecido, tapando mediante palabras y misterio, y también un logrado ambiente, un argumento de no demasiado peso, y con algunos puntos débiles.

¿Quiere decir todo esto que es una película tostón? No tiene por qué. La mayoría de las reflexiones a las que hace referencia la película son totalmente legítimas, y ya conocidas por mucha gente. La película tiene una gran deuda con Philip K. Dick y Asimov, entre otros. Son varios los que dicen que la trama es tan exingüe que es una mera excusa para desplegar un abanico de sentencias filosóficas. Pero yo soy de otra opinión. Yo creo que las películas no son sólamente argumento. Si bien éste es un elemento clave, hay otros como ritmo, estética, manera de poner los elementos en el tiempo y cómo relacionarlos, ambiente... y los efectos sobre el espectador, de sorpresa, de interés, de disfrute, etc. Una película bien llevada a nivel estético, y no sólo me refiero a la fotografía sino al equilibrio y la forma de los elementos que le crean en la mente al espectador, es tan válida como una película de trama tremendamente compleja. Y tras ver Ghost in the shell II, te quedas con ganas de algo más, así que gusta por algo más aparte de su trama.

Merece una mención especial la banda sonora. Si bien no es tan poderosa como en la primera parte, logra su función de crear ambiente emocional, de cierta profundidad espiritual, propicia para el tipo de película de que se trata. Ambas bandas sonoras son obra de Kenji Kawai, y basan su fuerte en estremecedores coros de asiáticas que a cada final de estrofa le pegan un pellizco en los pezones. Perdón, no he sido yo el que ha dicho eso, ha sido otra persona. Ahora en serio, aunque algo repetitivo, el tema principal de la película tiene un buen tono emocional, y predispone positivamente al espectador para lo que le está por llegar.

¿Y de qué va la película realmente?

La respuesta obvia es que va de de lo que va, lo que dice su argumento. Sin embargo nadie dirá eso, sino que se trata de una revisión de lo que es el ser humano, desde la luz de la ciencia que ya ha logrado expandir las capacidades humanas de manera artificial. Así pues, si las creaciones o máquinas que el hombre consigue con la ciencia, pueden formar parte del hombre, es porque éste se puede estudiar como una máquina mismamente, y la pergnuta de qué es la vida y el ser humano, ya no tienen la misma respuesta.

Sin embargo, la cita al comienzo de la película, va un paso más alla, y habla no del cuerpo sino del amor. Hablando de androides (ginoides) que son capaces de satisfacer necesidades sexuales, parece que la cinta va más por este tema.

Y sin embargo, esto no es lo que el director quiere retratar. Según él mismo ha declarado, y haciendo referencia al título de la película, ésta trata en realidad sobre la inocencia y su relación con la capacidad de felicidad del ser vivo. Como cabe esperar, las claves para entender qué mensaje filosófico tiene Ghost in the shell: innocence, hay que buscarlas sobre todo en la conversación con Kim, casi al final. donde básicamente se expone algo ya antiguo: aquellos inocentes, carentes de autoconciencia, así como los seres de conciencia perfecta y todopoderosa (los dioses) son los seres que pueden alcanzar esa perfección, la felicidad.

Y aquí es donde encuentro uno de los mayores errores de la tésis filosófica del director, y es que cuestionando qué es ser vivo y qué no lo es, qué es la consciencia de sí mismo (si es algo que se puede aislar del cuerpo o puede emerger de algo como una aplicación informática, como en la primera película), comete la temeridad de dar por supuesto que los animales no son autoconscientes. Me parece que decir esto, refiriendo un ejemplo de ciertas alondras, es un poco absurdo. no sabemos hasta qué punto un animal es consciente de sí mismo (algunos han demostrado alto grado), y desde luego éstos siguen siendo esclavos de sentimientos y emociones, como ha quedado sobradamente demostrado.

No me encaja, por tanto, esa inclusión innecesaria de los animales entre aquellos seres inconscientes que gracias a eso mismo alcanza esa plenitud o tranquilidad. Y sin embargo, forma parte de lo que la película pretende decir, y dice.

Conclusión

Quien no la haya visto, que la vea. Aunque puede hacerse lenta hacia el final, o mareante por sus divagaciones filosóficas demasiado pretenciosas o poco naturales, es una película que merece la pena, y que se disfruta aunque sólo sea por el rtabajo artístico. La escena del desfile religioso llevó un año o más de diseño por ordenador. Las claves del desarrollo de la trama quizás estén un poco oscurecidas o mal explicadas intencionalmente, pero eso le hacen a uno prestar más atención, lo cual está bien. Y la atmósfera. qué atmósfera. Recomendación comprar o hacerse con una copia de alta calidad.


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